miércoles, 10 de octubre de 2007

Maletín literario: un mar de dudas

Este proyecto del gobierno de Bachelet es una medida insignificante para mejorar la educación.

El anuncio presidencial de entregar un ‘maletín literario’ con distintas obras nacionales a 400 mil familias de escasos recursos, fue lanzado con bombos y platillos a través de los variados medios de comunicación. Esto no era menor ya que el gobierno iba a gastar más de 11 millones de dólares en esta política pública con el objetivo de mejorar la lectura, conocimiento de información y mejor acceso a libros por parte de gente más necesitada.

Sin embargo, las críticas no se hicieron de esperar cuando muchos establecían que este tipo de acción no es la más adecuada para mejorar los temas educativos. Este tema ha sido discutido a lo largo de este año, desde que en la prensa se hablara que en nuestro país el 80% de los chilenos no comprende lo que lee y que en nuestro vocabulario sólo tenemos 800 palabras (alejado de gente habitante de países desarrollados). Por eso que algunos críticos aclaran que la última acción educativa de Bachelet no apunta a este camino, sobre todo en el caso de los más pequeños.

‘‘Esta política no va hacia la dirección en que se ayude a la lectura del texto y su posterior comprensión. Se olvidan que el gran agente educador de los niños es la televisión en la actualidad y que si no existe fiscalización en torno a que el niño en verdad aproveche el texto entregado, lo lea y entienda, no se va a lograr solucionar la esta dificultad’’, comenta la directora de estudios de la Fundación Chile Unido, Paulina Villagrán.

Se piensa que ésta medida es sólo un gastadero de dinero y que no estaría resolviendo el problema de fondo en la educación y sobre mejorar el capital social, la experta Villagrán reafirma esto y aclara que ‘‘como no va haber control, muchos de estos libros dados a familias pobres, van a estar tirados en los veladores’’.

La última postura es compartida por la educadora de Párvulo del Colegio Árabe, Daniela Moscoso, agregando una razón metodológica a la entrega de estos textos, ‘‘yo trabajo con niños de primero a cuarto básico, y ellos todavía no saben leer bien, por lo que esta medida no ayudaría mucho. Además, está el tema del contexto en donde vive el destinatario, ya que si se entrega por entregar obras o dar material insignificativo, se daría perdidas de material de información, o sea, no serviría de nada’’.

Ante esto ya los más suspicaces hablan de una medida demagógica por parte del gobierno de turno, sin embargo, el maletín literario solo es una acción que ayudaría solo a infraestructura, pero no incentiva la lectura y posterior comprensión, o sea, no va al problema de fondo.

No hay comentarios: