miércoles, 25 de abril de 2007
Auge Metal Cristiano: Presentación de Hipótesis
Punto de vista: El auge de los grupos metal cristianos en Estados Unidos
Hipótesis: La popularidad y auge del estilo radica en el mensaje y sonido que utilizan estos grupos, para atraer a los jóvenes norteamericanos cada vez más sumidos en el individualismo, soledad y vacío emocional.
miércoles, 18 de abril de 2007
Se necesita estudiante para programa 'La Tierra en que Vivimos'

Este tipo de frases sería del gusto de muchos estudiantes de periodismo en este año. ¿La razón? Al examinar la biografía de la ganadora del ‘Pulitzer’, Andrea Elliot, se podía divisar una experiencia como productora en terreno de éste programa.
Mis colegas o futuros comunicadores siempre aspiran a programas estelares, medios informadores con buenos incentivos económicos o simplemente a ser ‘rostro’. Por eso antes del 18 de abril los púberes informadores o indagadores de prácticas, ni se inmutaban al ver el letrerito del diario mural exclamando: ‘se solicita urgente estudiante para programa La Tierra en que vivimos’.
Los motivos son variados, desde la lata por ir a reportear a campesinos qué solo tienen historias sobre los chanchos que alimentan cada día o sobre la sequía qué afectó a su terreno. ¿A qué futuro periodista no le molesta trabajar arriba de 33º de calor en esos secos campos del sur, en vez de cubrir carretes faranduleros o los chistes de Claudio Borghi?
Muchos piensan que la fama y calidad es sinónimo de reportear en el trece, TVN o El Mercurio. Qué salir promocionando lavadoras o tenidas simboliza lo culmine en materia económica y profesional.
Andrea Elliot fuera de tener un apellido extranjero, que en Chile es idolatrado y envidiado, demostró qué partir de abajo, parar con los comerciales de ‘Nescafé y seguir su pasión de comunicar puede ayudarle a construir un futuro soñado. Quizás nunca pensó, que esos pies embarrados y pantalones con hedor a mierda de caballo, pisarían la alfombra de la Universidad de Columbia para recibir el Óscar de los periodistas.
Por eso como moraleja muchachos para cumplir nuestros anhelos profesionales, hay que ser humildes y realistas. Pocos y suertudos tiene la pega y devenir asegurados. Si queremos ser ganadores debemos pelear desde lo más bajo y partir por lo que no nos gusta.
Por tal motivo queridos comunicadores: compren sus camisas a cuadros en la ‘Ropa Americana’, preparen sus botas de campo y prendan sus cámaras; que el señor gordo y de sombrero nos espera para la nueva temporada de ‘La Tierra en que Vivimos’. Aunque como dato está que ella fue productora, pero la gracia es que no estaba sentada detrás de una cámara bebiendo café, sino en terreno. Por lo tanto, el ejemplo es válido.
miércoles, 11 de abril de 2007
Abuelita 'Ternura de Sangre'
miércoles, 4 de abril de 2007
Comentario sobre columnista:
Fernando Villegas:
Este sociólogo participante del programa televisivo ‘Tolerancia Cero’ y otros radiales, es un estable comentarista dominical de la sección de Reportajes de ‘La Tercera’. Aquí él es uno de los que cierra este cuerpo con sus análisis, por lo que podríamos definir un cierre de oro.
Los motivos para sostener la última frase van desde su capacidad crítica hasta el extravagante estilo en que usa esas palabras que descolocan a más de algún personaje de la farándula política y social.
Éste chascón, de tendencia liberal y ex militante del PPD según reconoció en su programa televisivo, no es como la mayoría de expertos que en sus columnas critican la coyuntura en esa materia y después proponen soluciones u ideas, tal como lo hace Sebastián Edwards en economía y Pablo Allard en urbanismo.
Él busca, a través de sus ásperas críticas e ironías, mostrar lo que se está cocinando dentro de la olla, destapando la tapa de ésta con comparaciones que muchas veces logran una sonrisa en el lector. Por ejemplo establecer vínculos entre Carlos Larraín (Presidente de Renovación Nacional) y un caballero de la realeza versión chilensis, más encima retratado en un dibujo.
Por eso no es raro leer biografías de personajes como Carlos Larraín, Jorge Shaulson, Francisco Vidal y Sergio Espejo en su sección, siempre con un toque de sarcasmo sobre lo que esconden estos personajes en sus actuaciones e y sus respectivas historias políticas, sobre todo a la opinión pública y medios de comunicación.
Además, en el empleo de las frases este ‘chascón’ me imagino que debe leer mucho los diccionarios de Sinónimos y Antónimos de Santillana, porque ocupa palabras y citas muy rebuscadas. En las frases se nota que es un muy buen conocedor de anécdotas históricas que sirven de vínculo para los hechos de la actualidad que desea analizar.
Otro de los rasgos de Villegas es su capacidad descriptiva de los personajes, situaciones o lugares que se exhiben en su artículo. Por eso como expresaba en el párrafo anterior, el analista se adueña y utiliza muchos sinónimos vanguardistas que logran una riqueza en su escritura.
Ahora último él se ha dedicado en su sección de reportajes, visitar los lugares donde se concentra el poder y de vez en cuando recorre lugares la ciudad. Por ejemplo, al visitar el Congreso, fue muy descriptivo y lo tituló ‘la fauna del Congreso’. Ahí como anécdota destacó más lo aburrido de los retóricos del parlamento que el contenido de esos intensos debates, por lo que me pareció interesante. También visitó el lugar donde se desarrolla el juicio a Tocornal y describió muy bien el ambiente y contexto de la situación.
Finalmente, se podría decir que este sociólogo es un interesante y ágil crítico de elite. Quizás por su compleja y novelesca forma de analizar la coyuntura no permite que llegue a las masas, sí puede llegar a la clase política-empresarial y alguno que otro universitario. Me he dado cuenta que él cada día desconfía más de la clase política, pero a la vez deja la sensación que esto lo toma como algo normal en la historia política de nuestro país.
Fuera que en este artículo le he tirado muchas flores, muchas veces me ha decepcionado porque que hay veces que no es tan frontal y transversal como a uno le gustara. No obstante, es uno de los pocos que evita ser inducido por la normalidad y poderes indirectos de las elites, si quisiéramos irnos por el lado marxista. Alabo su riqueza expresiva e ideas, aunque reconozco que todavía me falta descifrar muchos de sus juegos.
Transantiago
Nuevo paradero de mi barrio: Más vale micro a mano, qué…
Qué entre las calles, Simón Bolívar y Montegro, exista un paradero de Transantiago es una novedad. Por primera vez en este sector, Ñuñoa, tiene el privilegio de estar considerado en el mapa de la locomoción colectiva. Incluso genera en el área, una suerte de exaltación en las personas. No falta los comentarios de dueñas de casas, ‘nanas’, obreros de la construcción y los cuello-corbata de clase media aclamando: ‘Porfin tenemos locomoción cerca’, ‘taba chato de caminar tanto’, ‘alguna vez que se acuerden de la clase media, que piensa qué por vivir en Ñuñoa somos cuicos’,etc.
Debido a esto concurrí al paradero antes citado y noté ciertos rasgos que describen la otra cara de la moneda. De partida no era una estación que denostara modernidad y limpieza como las que vemos a diario en televisión o calles principales como Irrarázabal. Este era sólo un cartel con un recorrido, donde no había ni siquiera, esos fierros oxidados que se ocupaban antiguamente en las estaciones para sentarse. Ahí los escolares solían pegar los chicles recién degustados o dibujar las palabras: ‘Walt Disney’. Por eso estaban obligados a acomodarse en el cemento o tierra para esperar su micro.
Otro rasgo era la cantidad de colillas botadas, con lo que uno presupone que la espera es intensa, lenta y la única solución para no estresarse es el tan codiciado pucho.
Como conclusión sobre el nuevo paradero del Transantiago, ubicado en mi barrio, puedo decir que prefiero a que exista uno, aunque sea uno de los más rascas de Ñuñoa, a que tengamos que caminar las largas y tediosas cuadras de campo de antes. Por eso, ‘Más vale micro a mano, qué cien volando’ en el próximo paradero de mi barrio ubicado a dos kilómetros.


